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¿Cuándo una relación grita S.O.S.?

La interacción en la pareja origina fricciones de las cuales se pueden extraer importantes lecciones; bien manejadas brindan la oportunidad de fortalecer y mejorar la comunicación. Sin embargo, cada integrante lleva consigo un mundo de temores, duelos, hábitos, que mal manejados son elementos destructores de la relación.

A continuación encontrarás algunas causas que inducen a que las parejas busquen ayuda terapéutica o, que en otros casos, sencillamente evaden lo cual puede llevar a que agonice la relación.

Es vital que te concientices de que las recomendaciones que encontrarás a continuación no sustituyen una terapia de pareja, pero sí lograrán comenzar cambios positivos en sus vidas. No debes realizarlos  con la motivación de que generarás, en tu pareja, a su vez la respuesta deseada. Recuerda que cambiar un hábito requiere de voluntad, constancia y tiempo.

1.       Desinterés en la pareja
Pasa cuando en el dúo reina la indiferencia, la compulsión laboral u otras adicciones que roban tiempo de pareja por parte de uno de sus miembros, hasta el punto de crear en el otro la sensación de abandono o insatisfacción frente a sus prioridades o necesidades. Caer en esta primera escena es sencillamente fácil cuando la agenda, las actividades, los intereses, los proyectos, las responsabilidades, la acumulación de tareas laborales, compromisos académicos, sociales o los requerimientos familiares obstaculizan la comunicación y convivencia entre la pareja pueden abrir una brecha irreconciliable en corto tiempo; contribuyendo a que se presente un caso de ausentismo. Lo importante es analizar hasta qué punto la situación es temporal o cotidiana.

Lo que se recomienda:
Realice un listado de sus actividades y el tiempo que dedica. Este ejercicio te permitirá hacer los reajustes en caso de evidenciar que se requiere tiempo para compartir con su pareja. Es importante establecer no la cantidad de tiempo que comparten sino la calidad del mismo. Procure que el espacio en el que interactúen sea suficiente para satisfacer las necesidades y mantener la llama encendida.

2.       Despojar a su pareja
Muchas personas, con el pasar de los días o por mantener los recuerdos o nubes indeseables de acontecimientos pasados, hacen que las muestras de cariño, las atenciones propias de una pareja, las expresiones de compañía y complemento, brillen por su ausencia en la relación.

Lo que se recomienda:
Si se ha adoptado este malsano hábito, recuerde que con estar físicamente juntos o tener pequeños lapsos de intimidad no basta para mantener vigorosa y activa la relación: es necesario que inicie un plan de estímulo y alimento de la relación con actos verbales y no verbales. Evite que durante largos períodos de tiempo parezcan más compañeros de habitación o simplemente hermanos.

3.       Desconfianza – traición
Cuando uno de los miembros descubre una infidelidad, engaño o mentiras mantenidas por su pareja, experimenta el rompimiento de uno de los pilares base de toda relación: la confianza.
Es importante para el futuro de la pareja la forma cómo enfrenta dicha situación, puesto que de ello depende la sobrevivencia de su amor.

Lo que se recomienda:
La Terapia de pareja es aconsejable con el fin de facilitar y brindar herramientas de comunicación y cambios necesarios para superar y fortalecer la relación, o para lograr manejar el duelo de separación propios en estos casos y restructurar el plan de vida.

4.       Operación ataque
La línea del irrespeto lamentablemente es tan delgada que muchas parejas desconocen el instante en el que todo cambia. Reclamos o sentencias de culpa, actos de abuso, maltrato físico, emocional o sexual marcan la diferencia entre una sana convivencia o un infierno terrenal.
Cualquier tipo de comunicación que contenga un tinte de agresividad es inaceptable en una relación. El abuso o maltrato psicológico, físico o sexual son causa de destrucción matrimonial.

Lo que se recomienda:
Si en tu relación se han presentado pequeñas muestras de agresividad o mal manejo de ira como gritos, palabras ofensivas, humillaciones, etc. habla con claridad con tu pareja con el fin de establecer pautas de respeto que les ayuden a fortalecer y estimular lazos de comunicación y resolución de conflictos.
En caso de ya estar bajo una situación de maltrato, es vital que el abusador busque ayuda profesional una vez reconoce y quiere un cambio en su actuar, mediante la adopción de nuevas habilidades en el manejo de la ira, logrando obtener el control sobre sus emociones y comportamiento.
Igualmente, el abusado debe iniciar terapia con el objetivo de superar la experiencia vivida y trabajar en la adopción de herramientas con el fin de no permitir ningún tipo de maltrato en el futuro ni que se desencadene violencia de su parte.


5.       Chivo expiatorio
Muchas personas terminan arrepintiéndose de lo que dijeron e hicieron contra su pareja sencillamente porque con ello transfirieron la ira, frustración, estrés ocasionados en otros roles distinto al sentimental.
La inquietud surge porque al hacerle daño a la persona que queremos, se contamina un espacio que debería tratarse como el oasis después de la tormenta, diluvio cotidiano.

Lo que se recomienda:
Iniciar terapia para el control de las emociones y límite de roles.
Una pequeña clave es respirar cinco veces profundamente antes de colocar la llave en la chapa, tocar el timbre etc., sonreír y pensar en lo afortunado que se es al contar con una persona que te quiere, que los inconvenientes pueden esperar y que después al salir el sol si estás relajado y descansado lograrás solucionar o trabajar eficientemente.

6.       Negativismo – pesimismo
Adoptar el hábito de regañar, criticar, pronosticar la decadencia o crear una fricción por pequeñeces se convierte en una pieza clave y clásica en muchas personas que describen su relación como tormentosa y caótica.
El amor y la tolerancia no son suficiente para soportar a una persona que con su actuar genera en el otro la necesidad de sacar la cabeza y huir de allí; tarde o temprano esta penuria se convierte en un proceso de tiempo que finaliza en una realidad dolorosa para la persona con malos hábitos, al reconocer una gran responsabilidad en la separación.

Lo que se recomienda:
Por ningún motivo se deben permitir muestras de irrespeto de parte de uno de los miembros de la pareja.
Se deben buscar métodos adecuados de comunicación y negociación con miras a resolver inconvenientes reales, aquellos cuya necesidad de abordar es inevitable para fortalecer la relación.
Ten cuidado, los pensamientos son estímulos que trabajan en la búsqueda de lograr los objetivos, estos a su vez pueden convertirse en grandes obstáculos o barreras para conseguir las metas deseadas. 

7.       Cotilleo o chisme
Muchas personas suelen comunicar a otros los inconvenientes que tienen con su pareja, con familiares y amigos sin haberlos abordados con antes con ella. Esta situación en muchos casos asciende a un cotilleo, que al llegar a oídos de la pareja, se convierte en una granada que explota en el momento menos indicado y que en ningún momento contribuye a una solución, pero que si conduce a generar nuevos inconvenientes como:
Con la pareja: sensación de traición por exponer la intimidad, sentimiento de vergüenza o incomodidad ante las personas conocedoras de sus impases. Inconformidad ante la falta de confianza mutua, y la sensación en todo momento de que algo más puede estar pasando. 
Con la familia o amigos: sentimientos de antipatía, juzgamiento, malestar al tomar una postura en el conflicto. Con esto se genera, por parte de estas personas ajenas, una visión distorsionada de la relación contribuyendo a la aparición de cambios de actitudes y comportamientos para con la pareja.

Lo que se recomienda:
Trabajar para mejorar las habilidades de comunicación. Hablar con su pareja y en caso de necesitar ayuda, buscar el aporte de un tercero imparcial como un terapeuta.

8.       YO “controlo”
Querer o pretender cambiar a la pareja es una de las acciones más usuales. En algunas ocasiones uno de ellos cede ante la insistencia del otro o sencillamente por querer evitar discusiones, en otros casos la pareja dialoga y llega a negociar respetando el querer y los argumentos del otro.
Sin embargo, cuando esta tendencia es extrema y comienza a desconocer los deseos, necesidades y derechos del otro, causa gran devastación en la relación creando en el otro la sensación de pérdida de la libertad, manipulación, maltrato, generando sentimientos de ira, resentimientos, rebeldía, desamor y un impulso de buscar un apoyo que le ofrezca un estímulo o fortaleza para volar y abandonar su desdicha.

Lo que se recomienda:
Comience a trabajar en mecanismos de comunicación para conocer el pensar, las necesidades y el querer del otro, reconociendo que la pareja se conforma por dos seres diferentes y que en ningún momento la solución a los conflictos es imponer su manera de pensar.

9.       Primero YO
En consulta, muchas veces me encuentro con parejas que llevan años de relación, pero que entre ellos existe un desconocimiento de uno hacia el otro. Esto suele ocurrir cuando uno de los miembros tiene un “Narciso” cuyo objetivo es hacer que todo gire a su alrededor, no escucha, sólo le interesa expresar su querer, sus responsabilidades, logros, deseos. Esta relación toxica y desequilibrada conlleva a generar en la otra persona resentimiento, sensación de minusvalía para con el otro, y, con el tiempo, desinterés, sensación de asfixia y monotonía.   

Lo que se recomienda:
Una pareja está conformada por dos personas diferentes unidas por una conexión la cual debe basarse no sólo en los encuentros sexuales sino también en la intimidad y la proyección. Cada miembro del dúo tiene un grupo de expectativas y necesidades que busca obtener a través de la reciprocidad de dar y recibir en la interacción.

10.   Auto-abandono, la pasividad
En ocasiones es difícil creer cómo una persona puede cambiar de forma autodestructiva su manera de verse, ser, actuar. Se observa el retrato de un tiempo atrás y es otra persona totalmente diferente a la que tenemos enfrente.
Las causas pueden ser tantas como los casos que se presentan. No necesariamente se origina por petición de la pareja, pero sí, en muchos casos, se comienzan un peregrinaje en el que las críticas desconocen a la otra persona: “yo me enamoré de esa mujer trabajadora, segura, elegante y… mirarla hoy abandonada, sin sueño me da sólo sensación de tristeza, soledad, no es lo que quiero para mi” 

Lo que se recomienda:
Nadie desconoce que los nuevos retos, ocupaciones y responsabilidades en muchos casos generan cambios en las personas, pero no pueden ocasionar el abandono de sus fortalezas, su amor propio, y auto-respeto.
Comienza por hacer un plan de vida, plasma en él tus metas a alcanzar, recuerda los que tenías antes y adáptalos a tu vida actual, piensa que los obstáculos más fuertes son tus propios pensamientos.


Sandra Milena Alvarado
Psicóloga, máster y PhD (c) psicología
Terapeuta BGV
tusicologa.aequilibrium@hotmail.com
www.aequilibrium.com.co


by: muy femenino

Cómo sobrellevar una enfermedad terminal en la Familia

Esta es quizás una de las situaciones más devastadoras por las que puede pasar una persona en el ámbito familiar. En muchos casos es el inicio de una ola de ira ante la impotencia, miedo ante la pérdida, conflictos por el estrés, ansiedad ante la situación y exigencia ante la cadena de sacrificios esperados.

Ante el diagnóstico médico la respuesta de cada miembro es el inicio de muchos interrogantes:
¿Cuál es la mejor manera de comunicarse con la persona enferma?
¿Quién será el responsable de su cuidado?
¿Es mejor actuar "normalmente" frente al individuo - como si nada hubiera pasado?
¿Son los deseos de la persona lo mejor para todos los miembros de la familia?

Muchas organizaciones que trabajan en beneficio de pacientes terminales proporcionan ayuda a las familias afectadas e igualmente trabajan conjuntamente para multiplicar sus conocimientos sobre pautas establecidas de cómo sobrellevar de la mejor manera este tipo de situaciones.

Algunas pautas recomendadas y que han sido diseñadas pensando no sólo en  el paciente sino también en las personas que conforman sus diversos entornos son:

El respeto del rol: cuando el paciente es uno de los padres se recomienda que los miembros de la familia les colaboren a vivir con dignidad hasta su último instante, trátelos como los adultos y padres que son y no como a niños. Esto no quiere decir que no se les den los cuidados que se requiere o las muestras de amor para con ellos.

Distribuir responsabilidades: para evitar el estrés y recriminaciones es necesario que los miembros de la familia se distribuyan las responsabilidades, como el cuidado en casa, acompañamiento en la clínica, desplazamientos, etc.

Escuchar: el enfermo terminal requiere que su familia le escuche y que no traten de convertirse sólo en emisores. Se recomienda que los seres queridos se conviertan en receptores, a quienes el paciente pueda expresar sus miedos, esperanzas, tristezas, sin temor a ser juzgado o a sentir que lo quieren manipular o cambiar su manera de pensar. La mejor manera de ayudarlo no es realizando sugerencias buscando cambios  en él sino acompañándolo para que no se sienta solo.

Algunos psicólogos recomendamos que se incentive al enfermo terminal a hablar sobre momentos felices de su vida, este ejercicio le permite alejarse del presente, encontrar calma y bienestar con lo vivido.

Si es necesario, busque ayuda profesional: en muchas oportunidades la persona a cargo del cuidado del enfermo terminal puede presentar síntomas depresivos, angustia entre otros, en cuyo caso es recomendable apoyarse de un profesional que le ayude a mejorar y sobrellevar la situación.
Igualmente, en caso de no contar con una persona del núcleo familiar a quien se le facilite el cuidado o acompañamiento por la dificultad para manejar el dolor, es preferible buscar una persona capacitada para ello, quien los apoyará en el cuidado del paciente y manejo de la situación.

Los familiares deben tomar consciencia de lo importante que es para el paciente evitar desacuerdos, tristezas o conflictos en su último lapso de vida. Por lo tanto, trabajen por hacerle más placenteros y tranquilos sus últimos días disfrutando de la mejor manera su compañía.


Sandra Milena Alvarado
Psicóloga, máster y PhD (c) psicología
Terapeuta BGV
tusicologa.aequilibrium@hotmail.com
www.aequilibrium.com.co


By: muyfemenino.com http://bit.ly/19dCTbU

¿Cómo superar el divorcio?

El divorcio es una de las experiencias más dolorosas que experimenta el ser humano, lo cual se acentúa por el miedo y el sentimiento de pérdida no sólo de la pareja, sino por la inseguridad de perder la identidad de uno mismo.

Este gran suceso, que para muchos es sólo del área personal y privada trasciende más allá de las cuatro paredes del hogar, puesto que genera cambios no sólo en los protagonistas sino también en sus descendientes, amigos, familiares, compañeros de trabajo, docentes y círculo social de los hijos.

¿Cómo hacer más fácil este momento?, ¿cómo superarlo?

Lo primero que debes tener en cuenta es que no existe una manera adecuada de vivir tu sentimiento o duelo, la forma de vivir el luto del fin de un matrimonio, al igual que otros tipos de experiencias de aflicción, no es simplemente un asunto de tiempo sino que es un proceso conformado por muchas emociones o sentimientos que nos diferencian de los demás.  El dolor de quien vive la separación, no se puede explicar en forma precisa y simple a través de las seis etapas lineales del divorcio a las que hacen referencia diversos libros de psicología:

1. Fase de Shock. La persona pierde la capacidad de concentrarse en sus actividades y se centra en alimentar el sentimiento de pérdida.

2. Fase de pena/vergüenza. Lamentarse, recordar, no saber el cómo enfrentarlo y añorar el tiempo vivido juega un papel protagonista en su cotidianidad. Muchas personas recurren a la compañía de un tercero al creer erradamente que deben cortar de raíz su agonía.

3. Fase de cólera/culpa. Es el periodo de los interrogantes, la persona empieza a esforzarse por entender qué paso, en qué fallo, en dónde está la causa o porqué se originó. Es importante recopilar y pensar en cada una de las inquietudes porque estas marcarán el punto de partida para modificar conductas, canalizar de forma adecuada las emociones. En este punto es vital comprender para perdonarse, perdonar y poder continuar.

4. Fase de conformismo/aceptación.  En este punto se reconoce que la relación ha finalizado, se comprende que ya no hay un “nosotros” futuro.

5. Fase de reconstrucción. Parte de la necesidad de comenzar un hoy y mañana sin el otro, donde las actuaciones son más seguras y encaminadas a continuar su vida.

6. Fase de resolución. Su estado actual lo lleva a sentirse libre de remordimientos y ataduras frente a la relación anterior. Es la apertura para considerar un complemento afectivo. 

No hay realmente una manera ideal de superar el divorcio, pero sí podemos asegurar que el acompañamiento de un terapeuta contribuye a que esta etapa de la vida sea lo menos dolorosa y tormentosa posible, más aun cuando alguno de los actores interpreta el amor mediante un apego obsesivo en lugar de un intercambio recíproco de afecto o cuando sus reacciones frente a las etapas antes establecidas cambian constantemente.

Las formas cómo cada sujeto reacciona frente al divorcio son tantas como personas en el mundo, pudiéndose presentar aislamiento, asilo, angustia, evasión social, peregrinaje o narrador de su infortunio.  Igualmente, para muchos la pérdida de la unión o convivencia significa el empequeñecimiento de su mundo, al experimentar no sólo la ausencia de la persona querida sino que tras él se alejan los grupos sociales, la familia, como pequeños trozos de vida que se marchan en su equipaje.

El tiempo de duelo en cada persona es diferente, hay quienes logran superarlo en un año y otros que después de diez aún siguen anclados en los recuerdos.

Sí hoy estás atravesando por un divorcio es necesario que tomes conciencia de que es necesario avanzar, seguir adelante y que para ello debes sanar las heridas, llegar a acuerdos de gana-gana: este factor es esencial a la hora de hablar de la custodia y bienes cuando existen hijos-dependientes de la pareja.

Un punto a trabajar en el que podemos centrar gran interés es, al llegar a casa después de laborar o los fines de semana, cuando la soledad o la depresión pueden hacer de las suyas, buscar realizar actividades que te agraden como: cursos, ir al cinema, tomar clases de baile, salir a disfrutar de la sombra de un árbol mientras lees un libro (ojo con auto-flagelarte)

¿Pero qué hacer para superarlo?

  • Toma consciencia de la importancia de sanar las heridas.
  • Comprende que puedes llevar una vida satisfactoria y feliz sin la presencia de la otra persona.
  • Comienza a enamorarte de ti, a conocerte, a descubrir las cosas que realmente te gustan, disfruta de nuevas amistades...
  • Busca asesoría en caso de que la tristeza no te deje avanzar.
  • Ponte como meta diaria vivir el ahora porque cada “Hoy es otro día para ser feliz”
  • Reconstruye tu plan de vida en las nuevas circunstancias.


Sandra Milena Alvarado
Psicóloga, máster y PhD (c) psicología
Terapeuta BGV
tusicologa.aequilibrium@hotmail.com
www.aequilibrium.com.co



Artículo publicado en la Revista muy Femenino
bit.ly/16pJW1g

El Divorcio

¿Qué encierra esta palabra que causa tanto derrumbamiento en el ser humano?

Sin importar si fue el resultado de la falta de comunicación o paciencia, la ausencia de autocontrol, el inconformismo, esta figura legal, que cada día va más en aumento, teje a su alrededor desafío, dolor, estrés, resentimientos, miedo e inseguridades.

Muchos de sus protagonistas recurren al apoyo de la familia, de los amigos; pero reconociendo que para ellos la imparcialidad es imposible y que por ende su asesoramiento puede no ser el mejor.

Buscar la ayuda terapéutica o consejería profesional es la mejor opción para superar el duelo ocasionado por la separación definitiva. Las ventajas de la pareja al contar con un terapeuta para enfrentar la pérdida, resolver los conflictos ambivalentes e iniciar la construcción de un proyecto de vida diferente, es que el paciente logra enfrentar su pena generando habilidades que finalmente le ayudan a conseguir un equilibrio saludable no dependiente, recobrando su autoestima y seguridad para ver lo vivido como experiencia y no como fracaso.

Cuando la pareja tiene hijos el terapeuta contribuye para enfocar las necesidades más allá de las que tienen los adultos, puesto que es primordial trabajar en común, por el beneficio de los descendientes. Lo anterior, se hace más relevante cuando hablamos de menores de edad.


Es importante, que las parejas sean conscientes de que ante las dificultades que se presenten, si buscan ayuda a tiempo, un gran porcentaje salen triunfantes y consolidan su unión.   No permitas que la rutina, los temores, las inseguridades nublen la felicidad por la cual dieron el gran paso de estar juntos.

Sandra Milena Alvarado
Psicóloga, máster y PhD (c) psicología
Terapeuta BGV
smalvaradop@hotmail.com
www.aequilibrium.com.co



Artículo publicado en la Revista muy Femenino
http://www.muyfemenino.com/the-news/354-el-divorcio.html

El hábito de dejarse de hablar en las parejas

Existen instantes en las parejas en donde las palabras no hacen falta y el silencio recobra un sentido romántico, con el cual se logra expresar con una simple mirada o roce de piel. Esta ausencia de sonido, conocido como silencio positivo, se observa fácilmente en una caminata, cocinando, viendo una película o videos musicales, bailando o simplemente en momentos de intimidad.

Sin embargo, existe otro silencio que podríamos clasificar como negativo, aquel que en lugar de unir y construir puede llegar a arrasar o destruir lo ya edificado. Este enemigo de las relaciones de pareja suele ser producto de situaciones de tensión, conflicto, desconexión o desapetencia, en las cuales el dúo sencillamente toma la decisión de dejarse de hablar, en muchos casos, motivados por la intensidad de conflicto o la sensación de incapacidad para resolverlo.

Contrario a lo que muchas personas piensan, el silencio no hace parte de la solución, por el contrario, puede generar un abismo o distanciamiento que con el tiempo puede convertirse en una crisis mayor o fulminante.

En diversas revistas de circulación nacional publican artículos especiales para leer en salas de espera ante la ausencia de un libro, pero que en muchas ocasiones inducen a mantener la llama encendida en la pareja después de años de relación. Sin embargo ninguna responde a preguntas como: ¿Acaso, es inevitable llegar a un final de silencio, después de horas y horas inagotables compartiendo no sólo lo propio sino lo común? ¿Habrá acaso una fórmula secreta para evitar llegar allí, ya sea por períodos cortos habituales o definitivos?

Lo primero que debemos entender es que la cantidad de años y la información suministrada o compartida no tienen relación con los sonidos negativos de silencio que se puedan presentar en la pareja. Entonces, la pregunta sería ¿qué hace que se origine o por qué se presenta este factor que poco o nada aporta a la relación y que en oportunidades contribuye al agrietamiento, malestar y separación de sus protagonistas?

Cabe extender estos sonidos  de silencio negativos no sólo a los eventos en que se suspende la comunicación entre los interesados, sino también, a aquellos instantes en los que compartiendo una cena las palabras se ausentan o en un bar las miradas buscan sonidos ajenos para evitar el tedio de la afonía.

Los sonidos del silencio negativo se pueden presentar por:

  • Falta de saber escuchar de uno de los integrantes: En ocasiones las personas desean compartir todo con su pareja pero ocasionan un desequilibrio a la hora de escuchar. Dando la sensación de que sólo sus asuntos, acontecimientos, necesidades, metas, logros son importante y las del otro no tanto.
  • El señalamiento: El temor a la crítica, a la conjetura anticipada es otra de las causas que no sólo pueden producir los sonidos de silencio negativo sino también el aislamiento, ocultamiento de acontecimientos por parte de la pareja atormentada o en otros casos el asentamiento de complejos o baja autoestima en esta.  
  • El investigador: Se presenta con frecuencia en las parejas conformada con un celoso, aquel que no desea perderse ningún movimiento realizado por su pareja, quien daría lo que fuera por acceder a los pensamientos del otro.  Perdiéndose el encanto y pasando a ser una situación obligatoria y temerosa ante posibles reacciones o malos entendidos con su pareja, produciendo por lo general ocultamiento o verdades a medias como una forma de evitar conflictos.
  • El secreto: Suele presentarse ante el misterio y ocultamiento de situaciones, creando en oportunidades vidas paralelas como es el caso de infidelidades, problemas financieros, temores, miedos, proyectos de vida o sencillamente el pasado – esta situación puede ser un factor potencial para separaciones y decepciones insanables.
  • Caso fortuito: Aquellos acontecimientos que suelen presentarse y que hacen difícil expresar lo que se lleva dentro, ya sea por encontrarse en la etapa de la negación o por sentir una profunda pena o pérdida y querer evitar hablar de ello. Ante dichos eventos es fundamental el acompañamiento y comprensión de la pareja, en dichos instantes hablar de cosas banales o sin importancia, puede ser una gran alternativa para ayudar a sobreponerse a lo vivido o evitar actividades que se presten para largos silencios.
  • La sanción: Lamentablemente muchas parejas utilizan los sonidos del silencio negativo para castigar o hacer sentir a la pareja desaprobada frente algún evento realizado, dejando en algunas oportunidades pasar horas, días o semanas. Sin pensar que esos largos periodos no contribuyen a mejorar o reafirmar la relación, sino por el contrario pueden generar una situación que se vive como habitual y tolerable hasta que llegue el día que no se extrañe y más bien, se desee estar solo.   


El siguiente interrogante sería: ¿podría la pareja dejar atrás y superar la presencia de esos silencios que se convierten en lastres? La experiencia me permite confirmar que en la pareja todo puede pasar, mientras los dos integrantes deseen continuar y superar las falencias, es un hecho.

Es importante tener claro que:

  • Mi pareja no es mi propiedad.
  • Es importante hablar pero mucho más escuchar.
  • Estoy seguro que al expresarme doy a entender lo que realmente quiero decir.
  • Escucho asertivamente y con respeto, de manera que motivo a mi pareja a establecer un dialogo conmigo.
  • Si evidencias que no hay una buena comunicación en la pareja, que se ha perdido parte de la conexión, lo ideal es consultar con un profesional con miras a solucionar los impasses y partir del momento o causa de la brecha existente.


Algunas pautas que logran revivir y restablecer la conexión en la pareja son:

  • Iniciar diálogos reminiscentes sobre momentos felices, cuyos intereses y deseos eran compartidos.
  • Comenzar nuevas actividades que les gusten a los dos, como clases de baile, un viaje, ingresar a un grupo de lectura, de crítica de cine, etc. Este tipo de eventos estimula en la pareja el interés, la coparticipación e incluso dan chispa a los encuentros sexuales.


La buena comunicación en la pareja es uno de los pilares más importantes a la hora de construir una relación sólida, por ello es importante nutrirla y estimularla día tras día, como se hace con otros factores transcendentales también.

Sea cual sea tu falencia en pareja, sólo debes pensar que la vida afectiva es tan maravillosa como tú lo permitas, la única obligación que tienes en la vida es ser feliz. Recuerda que en Aequilibrium estamos para apoyarte en tu viaje hacia la felicidad.

Complejo de superioridad ¡El sello de los inseguros!

Sentirse superior o inferior es una cuestión que va directamente ligada con la autoestima, su formación es producto de un proceso que inicia desde la niñez y se entrelaza con las pautas sociales adquiridas desde el mismo momento en que se muestran signos de entendimiento.

Algunas personas que han sufrido burlas, maltratos, desprecios en la infancia, y que al ser adultos se sienten minimizados, pueden comenzar a crear una realidad que les permite ser menos vulnerables. Convirtiéndolos en muchas oportunidades  en padres sobreprotectores con muestras de mucho apoyo y afecto para así poder robustecer la imagen que tienen de ellos mismos.

En muchos casos, cuando los padres son muy autoritarios e inflexibles generan una tensión en sus hijos que se manifiesta claramente en sentimientos de frustración, inseguridad y malestar. Lo mismo les pasa a aquellas personas que desde pequeños les inculcan que deben portarse “a la altura’’ ya sea porque su estrato social y económico se los exige ó porque pertenecen a familias idealizadas y que ejercen coerción a sus miembros, estas condiciones también someten al ser humano a vivir bajo presión, donde si no se cumplen los requisitos de esa sociedad experimentarán unos rasgos de personalidad que pueden desembocar en una baja autoestima, llevándolos a tener sentimientos de inferioridad o superioridad.

¿Inferioridad o Superioridad? Aunque son diferentes, la realidad es que estos dos complejos comparten una misma causa “El Rechazo” (en mayor o menor grado) estos individuos están dados a la idealización de su persona y tratando de comportarse como alguien totalmente diferente alimentan sentimientos de angustia, dolor, vergüenza y falta de ánimo; pueden desencadenar en tendencias depresivas, estados cambiantes de humor o por el contrario delirios de grandeza, pero lo que más les preocupa es perder el control de la situación porque sienten un miedo terrible a que ello pase, pues saben que no están a gusto ni con ellos mismos.

Los rasgos detrás del delirio: A estas personas se les conoce desde su manera de mirar, comportarse y tratar a los demás, con sus ademanes displicentes que hacen ver a sus compañeros como si fueran objetos de estudio de laboratorio. Son personas arrogantes, vanidosas y excesivamente preocupadas por el qué dirán, además suelen ser compañeros muy exigentes y difíciles de complacer, las personas con delirio de grandeza suelen carcajearse constantemente en público y convertir cualquier conversación en la oportunidad perfecta de hablar de sí mismos. Por ello se debe mostrar mucho tacto y diplomacia si queremos hacerles entender que están equivocados, pues de lo contrario piensan que le tienes envidia y por eso quieres que cambien.

No te dejes confundir todo aquel que necesite exhibir con cualquier tipo de alardes su superioridad, trae por demás un montón de inseguridades. Sin embargo, no se puede afirmar que todas las personas con características de prepotencia o creídos padecen este complejo, pero sí se puede decir que su personalidad sufre algún tipo de distorsión.


Hoy en día hay diversos tratamientos psicológicos que pueden ayudar a cambiar tu vida, de manera que logres dejar atrás los dolores, miedos, temores, rencores, etc., todos esos sentimientos que lo único que hacen es hundirte impidiéndote ser realmente feliz. Si deseas cambiar y necesitas conocer el camino, en Aequilibrium estamos para acompañarte en tu búsqueda hacia la felicidad.

¿El Matrimonio Engorda?


el matrimonio engordaDurante los últimos años, el aumento de peso en las personas, después de contraer matrimonio, ha sido objeto de estudio. Se ha intentado encontrar las causas o explicación del porqué sucede, con el fin de evitarlo o revertirlo. A menudo observamos las fotos de ese gran día nupcial: una novia hermosa, esbelta, con un cuerpo armonioso; imagen que no concuerda con lo que a nuestros ojos aparece en la actualidad.
Pero, ¿cuáles son las razones de este cambio tan impactante y destructivo en muchas mujeres?

1. La rutina: muchas parejas después de contraer matrimonio suelen perder esa vida activa que solían tener antes de su alianza. El trabajo, los horarios, el sedentarismo y la cotidianidad de las actividades familiares afectan directa y negativamente la relación.

2. Se renuncia a la conquista: cuidarse para atraer al sexo opuesto desaparece de los objetivos. Al contraer nupcias sentimos a nuestra pareja “asegurada”: la seguridad de tenerlo descarta muchos de los hábitos de vida saludables que mantenían el peso o figura corporal. Por ello, es usual que una vez la pareja se separa o divorcia, ambos inicien un plan de recuperación personal. Entre los planes que adoptan están: perder peso, cambiar su “look”, iniciar una vida social con la esperanza de atraer a una nueva pareja.

3. El embarazo: Un gran porcentaje de las mujeres se descuidan una vez quedan en embarazo; comienzan a comer de manera compulsiva ante el cambio de atención que generan en su pareja. Otras, comen en exceso durante este ciclo sin tener en cuenta la disminución de su actividad física, lo que se agrava ante la adopción de actos reflejos como caminar más despacio y descansar más de lo que lo hacía antes.

Adicionalmente, muchas madres gestantes ceden a los conocidos antojos de alimentos sabiendo que no son saludables.

4. Auto-renuncia: Algunas mujeres luego de dar a luz, durante la incapacidad por maternidad y hasta por mayor tiempo, renuncian a su vida laboral o académica para estar en casa y dedicarse a su familia. Esta renuncia puede convertir a la mujer en una persona menos activa y que abandona las actividades concernientes a ella.

5. Por incitación de la pareja: se presenta de dos formas

-Consciente: el compañero estimula a su pareja a que consuma más alimento del indicado, su finalidad es hacer que su compañera suba de peso y sea menos atractiva para el sexo opuesto, o cuando por tener peso de más, cree que haciendo que la otra persona también gane peso evitará que se ocupe de él.

-Inconsciente: Cuando el compañero interfiere negativamente ante los esfuerzos de perder peso de su pareja, obsequiándole detalles tentadores como chocolates; iniciando discusiones por descuidar a los hijos o dedicarle mucho tiempo a su ejercicio, dichas conductas están motivadas por celos o temor de perder a su consorte.

6. Barriga llena…: Caemos en falsos mitos que inconscientemente llevamos a nuestra vida que inducen que la mujer cocine por la gratificación y amor a su pareja.

Este aspecto es muy relevante en el hombre, ya que muchas mujeres culpan a su compañero ante su ausencia por sus viajes o compromisos laborales. Frases como estas son usuales: “he trabajado todo el día para tenerte la cena, y tú…?” o la norma maternal “…será mejor que te lo comas todo, ¿o es que ya comiste?”. Ellas consideran que si su compañero se come todo y repite, le está demostrando lo mucho que la quiere. Este numeral se asocia con el factor del numeral 7.

7. Por amor…: Cuando ante un matrimonio infeliz se recurre a la comida en busca de consuelo o para llenar esos vacíos afectivos. Generalmente, tenemos incorporado desde pequeños en nuestro inconsciente que el amor y la comida se relacionan (la mamá le dice a la niña “a ver Natalia… por la tía Gloría, ¡tía Gloría mira a la nena como te quiere!” y Natalia come aunque no desea, para demostrarle a la tía Gloria que es importante para ella).

8. Al final mamá o papá: Nos convertimos en la cesta de basura o llegada final de residuos cariñosos de los platos de uno o varios miembros del hogar.

Puede acentuarse por sentirnos:

-Pecadores: ronda por la cabeza la idea “tantos niños con hambre y que pecado, nosotros botando la comida”

-Irresponsables: “lo que se empieza se termina”, “a ver, hasta que quede vacío el plato, porque aquí no hay perros para las sobras”

-Culpables: “como está de cara la comida y nosotros botándola”

9. Somos iguales: Iniciamos un nuevo hábito; servirnos en iguales proporciones y cantidades que a nuestro compañero, sin tener en cuenta que tenemos contextura, necesidades corporales y de consumo de calorías diferente.

10. Malas elecciones: Ponemos por encima de nuestra salud las preferencias alimentarias de nuestro conyugue o hijos. Presentándose la ingesta de gaseosas, alimentos freídos y apanados (poco saludables), o malos hábitos en la cena (como horarios, cantidades, etc.).

11. Baja Autoestima: Comenzamos a sentir episodios de ansiedad que sólo finalizan con altas ingestas de comida. Se presentan al experimentar la sensación de no merecer ser felices, de sentirse despreciadas, rechazadas y no queridas.

12. La picadita: Adquieren el hábito de servir poco en su plato, hasta el punto de que los demás le dicen “te serviste poco” y responden “no tengo hambre”. Este es el caso de muchas mujeres como Ángela, a quienes les apasiona la gastronomía, pero su apreciación de cocinar y de consumir bocados mientras lo hace, es la misma cosa. Al final terminan comiendo mucho más que una porción normal de su plato.

Como observamos, no es la convivencia la que genera el sobrepeso en las personas, sino la adopción de nuevos hábitos no saludables, aspectos psicológicos no resueltos o conflictos latentes en la convivencia.

Por ello es importante:

-Involucrar a toda la familia en el proceso de bajar su sobrepeso; los cambios de hábitos deben ser acogidos por todos.

-Explicar que perder peso no es sólo lo estético, sino que, lo realmente importante, es la salud física y mental.

-Resaltar constantemente a su pareja lo importante que es para usted su apoyo y lo feliz que es al saber que cuenta con él.

-Ante el reconocimiento de inconvenientes emocionales recurra a un profesional en la materia.

Un punto adicional es entender que bajar de peso es importante, pero no supera el que puedas transformar tu vida y la relación con los demás.

Sé feliz ahora, empieza por tomar la decisión.


Sandra Milena Alvarado
Psicóloga, máster y PhD (c) psicología
Terapeuta BGV
smalvaradop@hotmail.com
www.aequilibrium.com.co


Tomado de www.muyfemenino.com
Enlace http://www.muyfemenino.com/index.php?option=com_content&view=article&id=328:iel-matrimonio-engorda&catid=35:general&Itemid=94

10 Ejercicios que Pueden Salvar Tu Matrimonio


Resultado de imagen para terapia parejaEn consulta, son muchas las parejas que llegan creyendo que la única solución a sus conflictos es el decirse adiós, no sin antes mantener ráfagas de lamentos, culpabilidades y excusas. Algunas personas, realizando los ejercicios que describo a continuación, logran salvar su matrimonio, puesto que empiezan a ser conscientes de muchos errores en su convivencia. Sin embargo, ninguno de los ejercicios remplazará la importancia de la ayuda profesional.

1. Empieza por no asumir que esas cosas que tu pareja hace por ti son obligatorias.

Caer en la poca valoración de lo que nuestra pareja hace hacia nosotros y exaltar sus errores es muy usual en las parejas, por ello realizarás el siguiente ejercicio:

* Tomarás una hoja de papel o en el computador y escribirás las cosas que tu pareja hace por ti; en esta lista deberás tener en cuenta tanto los grandes como pequeños actos.

*Una vez terminado el inventario, tómate unos segundos para responder con honestidad, ¿Cuando mi pareja ha hecho alguna de las cosas de la lista, le he demostrado aprecio? ¿De qué manera podría expresarle lo feliz que me hacen sus detalles? Es aquí donde encontramos que muchas parejas olvidan el expresar algo tan pequeño, pero de tan gran impacto como el decir: "Gracias".

Ahora bien, si tu objetivo es nutrir tu relación, lograr una relación armónica, por 21 días, de manera consciente agradecerás esas pequeñas y grandes cosas que él hace para darte felicidad.


2. Deja a un lado esa pitonisa interior. Deja de asumir que tienes el conocimiento de lo que quiere, piensa o hace tu pareja. Uno de las falencias en la relación se da a causa de los pensamientos automáticos negativos; asumimos como cierto un hecho sin analizar que existe una gran probabilidad de estar equivocadas, procesamos suposiciones inexactas y con ello creemos tener una base de argumentos y razones para iniciar una batalla.

En muchos casos la mujer comprueba que sus realidades autocreadas son supuestos equivocados pero lamentablemente después de generar resentimientos y dolor, tanto en ella como en su pareja, asentando la mala comunicación y sus diferencias. O lo que es peor, quedamos convencidas de algo que no es cierto, pero que nos contenemos de comprobar para llegar a la verdad, es como sacar tarjeta roja sin verificar la jugada sino por un tan solo: yo lo sé, yo creo.

* Ejercicio para lograr el cambio de actitud: tomarás una hoja en blanco o en el computador, continuarás la siguiente frase de manera automática, con lo que se te venga a la cabeza, es decir sin pensar mucho. Te recomiendo lo llenes en aquellos momentos en donde los pensamientos no son tan hermosos hacia él, cuando ese nudo atraviesa nuestro pecho porque no nos sentimos bien en la relación.

"yo supongo que mi pareja piensa que yo soy...."
"yo supongo que mi pareja siente por mí...."

Una vez termines la lista, intenta probar alguno de estos supuestos. Analiza si puedes refutar su contenido, si racionalmente podrías darle una explicación diferente de la que pensabas.


3. Asumir la responsabilidad cuando algo no sale como se esperaba, no es fácil, por ello es más cómodo dirigir la culpa a otros. Por ello, frases como “es tu culpa”, “yo lo hice tú me lo dijiste”, “tú me presionaste y no tuve opción”, “tú eres el culpable de todo lo que está pasando”, “Tú me has convertido en una mujer desdichada e infeliz”.

Podría seguir escribiendo frases usuales en las parejas, que no nos aportan nada a nosotras ni a nuestra relación de pareja, pero lo realmente importante es que tomemos conciencia de que asumir esta actitud nunca aporta nada hacia la solución de la situación en conflicto, pero si genera, una reacción negativa y de resentimiento en nuestra pareja.

Es necesario que empieces a reconocer tus propios errores y a asumir sus consecuencias. En el matrimonio la relación debe fundamentarse en un (Conyugue1) GANA – GANA (Conyugue2), en ninguno de los extremo debe experimentarse un PIERDE.

* Un ejercicio para iniciar el cambio sobre este aspecto, iniciando el control de tus actos y sus consecuencias es:

En una hoja blanca o en el computador realizarás cuatro columnas:

Primera columna: escribirás las formas en las que culpas a tu pareja. Por ejemplo, "Tú tienes la culpa de que ya no hayamos encontrado boletas", "te dije que llamarás antes del cierre, tu nunca haces nada, ahora ya no podré firmar los papeles este mes", “te pedí ayer que no olvidaras la cámara, siempre olvidas todo”.

Segunda columna: analizarás esa situación, pero la juzgarás mirándola hacia ti misma y escribirás tu participación o responsabilidad en lo sucedido.

Tercera columna: escribirás las posibles acciones que deberás tomar o las soluciones para que no vuelva a suceder.


4. No asumas el papel de intérprete. No trates de interpretar todo o de darle la explicación según tu criterio a los comportamientos o palabras de tu pareja, el hacerlo provoca que caigamos en el error de no escuchar lo que realmente nos dice puesto que damos por asentado lo que quiere afirmar.

El mejor antídoto para este refrigerante de pareja, es el realizar el siguiente ejercicio: cuando tu pareja se acerque a hablarte, esfuérzate al máximo por tratar de entender todo lo que dice, pregunta cuando no comprendas algo, pregunta interrogando si la idea que expresas es correcta, apórtale sentimiento expresándole que lo entiendes, que si estuviera en su lugar harías, pensarías igual o contribuye con una solución diferente. En otras palabras, practica la escucha activa no sólo verbal, sino también en el campo no verbal, puesto que con ello indicarás que tú realmente le estás escuchando.



5. Se asertiva, no digas SÍ, cuando realmente quieres decir NO.

La relación de pareja debe construirse con cimientos de honestidad y confianza, sin ellos difícilmente lograremos una real y duradera intimidad.

Cuando actuamos de manera diferente a la que queremos iniciamos la recolecta de momentos de frustración y gran resentimiento; si lo que te impulsa es miedo o temor a defraudarlo debes hacer un alto y replantear la relación

Generalmente, el conyugue que asume un SÍ presionado, llega a un instante en el que su pérdida de autenticidad hace que sienta la necesidad de finalizar la relación o de revelarse generando nuevas reglas; un conflicto seguro.

* Un ejercicio que nos ayudará en este evento es el siguiente:

Escribirás en una hoja blanca o en el computador las sentencias que consideres necesarias para el siguiente inicio de oración: "Tengo miedo de decirle a mi pareja que...."

Numerarás cada una de las situaciones enunciadas, de manera que 1 corresponderá a un hecho fácil de contar, siendo el último, el de mayor dificultad.

Imagínate acercándote a tu pareja y diciéndole la verdad. Para este ejercicio puedes apoyarte en el ejercicio de la silla vacía: imaginarás a tu pareja sentada en una silla frente a la tuya, respirarás con facilidad y suavidad con el objetivo de relajarte. Una vez logres visualizarlo, comenzarás a hablarle sobre cada uno de los ítems de tu lista. Luego tomarás el riesgo de hacerlo en la realidad, iniciando con el numeral 1 que contiene el hecho más fácil de aflorar, hasta que logres acabar con tu lista.


6. Jamás utilices el silencio como un arma.

Muchas personas creen que el silencio es la mejor estrategia para evitar aumentar el conflicto, sin embargo, este es una expresión de agresividad o violencia pasiva.

El expresar adecuadamente nuestro malestar genera la posibilidad de llegar al punto que origina el conflicto, pero el silencio contribuirá a que la pareja se sienta menospreciada, agredida, humillada, entre muchas sensaciones negativas que en muchas ocasiones despiertan agresividad verbal.

Un ejercicio que usualmente envío para salir de este círculo vicioso en la relación de pareja es:

Realiza una lista de resentimientos o frustraciones en tu relación de pareja, terminando la frase: "Me molesta de (nombre) que…".

Escribe una nota a tu conyugue en la cual redactarás todas esas cosas que te molestan de él. Es importante que No Culpes. Procura iniciar cada molestia después de expresar algún aspecto positivo:

Un ejemplo para mayor comprensión podría ser:

"Mi vida, hoy recurro al papel porque siento que hay aspectos que tenemos que hablar. Te amo y lo único que quiero es que logremos superar cualquier obstáculo que se presente. Sé que posiblemente lo que te expresaré en esta pequeña carta te duela, pero en ningún momento esa es mi intención...”

“Amor, con esta nota quiero afianzar nuestra relación mediante el conocimiento de cosas que se me han dificultado expresar. Esto no es fácil para mí, pero este gran amor que por ti siento, me da la fuerza para querer superarlo:…”

“Sé que me amas y deseas que no me pase nada pero, me siento molesta cuando sabes que estoy en casa de mis padres y me llamas en reiteradas ocasiones, con este hecho no siento que quieras cuidarme, sino que no tienes confianza en mí.”

“Se amor que eres un hombre trabajador, que al llegar a casa te encuentras cansado, situación que a mí también me pasa, pero me siento molesta cuando me ves todas las noches organizando la casa y tú te sientas en el sofá a ver tv; con ello me siento sola, poco valorada, me encantaría que hiciéramos del arreglo de casa una actividad de los dos.”

Generalmente, la pareja que recibe la misiva termina realizando este ejercicio, sacando a flote situaciones que le molestan y que por temor también callaba.


7. En las relaciones de pareja es usual encontrar que ante la imposibilidad de resolver los conflictos que se presentan, realizamos acciones, muchas veces de manera inconsciente, como forma de llamar la atención o de castigar al otro.

Para ser entendida comentaré el caso de Diana, quien a causa del poco tiempo que su esposo le dedicaba debido a sus múltiples compromisos laborales, y ante su incapacidad de expresarle su necesidad de compartir más tiempo con él, comenzó a realizar conductas de alarma (consumo de alcohol, cambio en su forma de vestir, manejo irresponsable de las finanzas, entre otras) y que comenzaron a preocupar a su pareja.

Esta es una manera indirecta de establecer una relación y con el pasar del tiempo genera daños en muchos casos insanables.

Lo que motiva a las personas a realizar estos actos autodestructivos en muchas ocasiones, es la impotencia de solucionar sus problemas ante los conflictos, duelos o frustraciones. Como alerta es necesario ser consciente de que en ocasiones su final puede convertirse en un cuadro depresivo clínico e incluso llevar a realizar actos sin retorno.

* La comunicación directa, diciendo de una manera adecuada lo que nos molesta, hace que se prevenga este tipo de situaciones lamentables en la relación.

Ejercicio recomendado: Busca un lugar en el que te sientas cómoda y segura, en el que podrás estar por treinta minutos, tiempo que demora el ejercicio, sin que nadie pueda interrumpirte.

Cierra tus ojos, una vez te encuentres cómoda ya sea que estés recostada o sentada. Respira profundamente sintiendo cómo ingresa el aire y sale de tu cuerpo, concéntrate en tu respiración, lo haces despacio generando tranquilidad, sintiéndote relajada -inhalar y exhalar- despacio.

Ahora inicia a preguntarte:
1. ¿Qué cosas que hago le generan malestar a mi pareja?, el éxito del ejercicio depende de tu grado de honestidad para contigo - escribe en una hoja blanca o computador la lista de tus conductas
2. ¿Deseo continuar utilizando estos métodos que afectan mi relación con mi pareja?, recuerda lo importante que es la sinceridad. Si la respuesta es "No", continuarás con la siguiente pregunta.
3. ¿Para qué sirven estas conductas?
4. ¿Cuál sería la forma más efectiva de comunicar mis sentimientos diferente a estos comportamientos para expresar mis afecciones?

Es importante que tengas en cuenta que este proceso podría descubrir o revivir algunas heridas o resentimientos, por ello debes tener cuidado de no volcar todos tus sentimientos negativos sobre tu pareja a la vez. Debes planear acerca de cómo y cuándo comenzar a compartir tus sentimientos.


8. Muchas veces hemos escuchado frases como “en el amor y la guerra todo se vale”, e incluye el actuar en las relaciones afectivas. Lamentablemente, por más armoniosa que sea una relación puede llegar a convertirse en la lucha feroz entre adversarios crueles, a quienes lo único que les importa es ganar. Se recurre a las amenazas verbales o físicas, y a los abusos que se convierten en armas de destrucción tóxica.

Cuando los miembros de una pareja son combatientes lo recomendable es buscar ayuda o escapar.

Algunas recomendaciones son:

Prométete que aunque te encuentres enojada bajo ninguna circunstancia amenazarás física o verbalmente a tu pareja. El agresor en este caso sólo conoce una manera para aliviar su sufrimiento y es hacer que su pareja sea tan miserable como él. Generando una crisis o ruptura sin retorno cuando la víctima inicia el mismo actuar o responde a la agresión.

Cuando en terapia se le pregunta al paciente ¿querías hacer daño a tu pareja? su respuesta, invariablemente, es: "No, pero me siento tan frustrada cuando él no me oye que acabo por perder la cordura", o "No me gusta lo que está sucediendo entre nosotros, he tratado por todos los medios habidos y por haber para que me entienda, pero él simplemente se niega a escucharme. He llegado al punto donde todo lo que quiero hacer es hacerle daño (llora)"

El dolor y la frustración hacen que recurran a la violencia creyendo que es la única manera en que pueden lograr protegerse, lo que quieren, etc.

Usualmente, indico el siguiente ejercicio a las personas para que logren reducir y controlar su ira. Es importante que sepas que ninguno de los ejercicios es sustituto de la orientación profesional.

En el momento en el que la ira se apodera de ti contra tu pareja:

Desplázate a tu habitación o a un lugar privado en el cual nadie te escuche, toma una almohada y golpéala con tus manos o un bastón hasta que te sientas agotada y más tranquila. Si deseas gritar, maldecir mientras estás magullando la almohada, adelante, no te cohíbas, eso sí, cerciórate de que nadie te escuche.

Toma una hoja blanca o el computador, escribe una lista con todas las cosas que hace tu pareja que logran que pierdas el control. Puedes empezar con “me molesta de mi pareja…”

Escríbele un mensaje a tu pareja en el cual le expresarás tus deseos de arreglar la relación que tienes con él, y que para ello es necesario hablar de las cosas que él hace, dice u omite que logran molestarte a ti. Tienes que evitar culparlo a él, debes procurar detallar el dolor, la soledad y lo que consideras está afectando la relación.


9. Expresiones ofensivas como: “eres tan imbécil”, “Eres un irresponsable”, “Eres igual que tu madre” y “eres un inútil, un bueno para nada”, cada una de estas frases demuestra lo brillante que somos a la hora de juzgar al otro y la facilidad con la que realizamos la lista de sus defectos.

Si el objetivo es que la persona a la que le expresamos estos juicios negativos cambie, claro que lo lograremos pero no en el sentido de mejora, sino de afectación a la relación y por obvias razones a la autoestima del otro.

Es fundamental que a la hora de dar un juicio de desaprobación, tengas cuidado con las palabras que utilizas. Es recomendable iniciar siempre en primera persona “yo” seguida del asunto que logra molestarte, como por ejemplo "me siento enojada cuando de..." "me incomoda cuando haces...".

Trata de argumentar de manera serena tu malestar como por ejemplo, "Juan, me molesta cuando la casa no está limpia. Entiendo que estés ocupado, que estás cansado al llegar a casa, pero te agradecería si me ayudas a limpiarla”.

Para lograrlo puedes realizar el siguiente ejercicio:

a. En una hoja blanca o el computador, realiza una lista de todas las cosas que logran molestarte.
b. Cambia el "tú" en las declaraciones por "Me siento (triste, molesta, incomoda) cuando…..”


10. Cuando una pareja está en conflicto hasta el punto de actuar como dos estados diferentes preparados para la guerra, alguno o ambos suelen buscar un aliado, aquel tercero cuya función es apoyar.

En un matrimonio suelen utilizarse los niños, situación que genera consecuencias negativas en ellos, dañar la relación con el padre contrario, afectar su autoestima y su rendimiento académico, ingresar al mundo de las sustancias psicoactivas entre otros.

El tercero puede ser un familiar, un amigo o en ocasiones una persona que comienza a interactuar íntimamente con uno de la pareja, con la finalidad de reducir la tensión, la ansiedad, la depresión que aumenta con el pasar del tiempo, o en el caso de la amante, suele suceder para vengar el desprecio, indiferencia o falta de interés que le demuestra su pareja.

La salida a este tipo de casos que suelen llamarse Triangulación es la confianza y la intimidad, siendo vital la comunicación como en todos los casos anteriores.

El ejercicio a realizar es:

Para este ejercicio debes ser sincera, pensarás en tu relación y en una hoja de papel o en el computador escribirás qué te gustaría cambiar de tu relación de pareja: “me gustaría que una vez a la semana saliéramos juntos a cine, cenar, bailar”.

Una vez finalices la lista, realizarás una carta, evitando culparlo o acusarlo de lo que sucede en la relación. Piensa cómo te gustaría que a ti te escribieran el mismo mensaje, qué palabras serían necesarias para que no te sientas atacada, ello te ayudará a suavizar la esquela.


Después de haber escrito y entregado el mensaje a tu pareja, como ejercicio en cualquiera de los enunciados anteriores, procura acercarte a él unos días después con el fin de iniciar un plan de transformación con miras a superar los obstáculos.

Se recomienda visitar a un terapeuta pero asegúrate que se idóneo para ello.



Sandra Milena Alvarado
Psicóloga, máster y PhD (c) psicología
Terapeuta BGV
smalvaradop@hotmail.com
www.aequilibrium.com.co



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